La Arquitectura Bioclimática, una opción para aminorar el cambio climático

Ante la problemática del calentamiento global y las consecuencias que éste desata la arquitectura tiene una solución: adaptarse en lugar de imponerse al lugar donde se erige.


Actualmente el calentamiento global es uno de los problemas más preocupantes que existen, pues ha causado el derretimiento del hielo de los polos y el crecimiento del nivel de los océanos, aumentando la aparición de fenómenos meteorológicos más violentos como sequías, incendios y la muerte de especies animales y vegetales; realidad causada, entre otros factores, por la industria y la manipulación del entorno que hace el hombre en su beneficio.


Para ayudar a revertir esta situación la arquitectura bioclimática propone una serie de acciones que podemos implementar para aminorar el impacto ambiental que se genera por la construcción y el consumo de energía.


El concepto se refiere a incorporar desde las primeras etapas de diseño y construcción de edificios, estrategias y recursos; estudiando las condiciones climáticas de la región o país en que se está construyendo, considerando el aprovechamiento de los recursos naturales disponibles (sol, viento, vegetación, lluvia). Los principios de la arquitectura bioclimática funcionan no solo como una forma para ahorrar energía, sino también contribuyen al confort y la percepción de bienestar que como personas podemos tener en los espacios.


Algunos de estos principios son:


La orientación: se analiza la posición del sol para aprovechar al máximo la luz solar.
Soleamiento y protección solar: hay que permitir el ingreso del sol en ambientes interiores o espacios exteriores donde se busque alcanzar el confort higrotérmico.
Aislamiento térmico: la principal función es retener el calor o impedir su entrada dependiendo de la estación del año.
Eliminación del calor que se acumula en verano en el edificio al entorno circundante mediante medios naturales.
Aprovechamiento climático del suelo: Se pueden enterrar tubos, de tal manera que este aire acaba teniendo la temperatura del suelo.


Un proyecto de arquitectura bioclimática que ejemplifica todas las consideraciones mencionadas es el de: “Las Caléndulas”: viviendas bioclimáticas en Jun (Granada). Las Caléndulas es un conjunto de 25 casas ecológicas cuyo diseño responde a los principios bioclimáticos: orientación de las estancias vivideras hacia el Sur; cubierta ecológica aljibe que actúa como aislamiento térmico y acumulador de calor; fachadas diseñadas según orientación; minimización del perímetro de la vivienda; ventilación cruzada; protecciones solares en ventanas; patio interior para introducción de radiación solar directa en estancias, etc. Además, utiliza materiales sostenibles, energías renovables, sistemas de reciclaje de agua. Lo que permite la máxima calificación energética y un ahorro de consumo eléctrico de hasta un 70% y en agua de hasta un 35%, con respecto a una vivienda convencional.


Si como arquitecto quieres contribuir a frenar el deterioro ambiental puedes especializarte en diseñar proyectos como el de Las Caléndulas con la Maestría en Diseño Bioclimático y Sustentabilidad que IDAC tiene para ti. Conoce nuestro plan de estudios.